Emociones que limitan las Razones

Emociones en la Ryder Cup 2012Dentro del perfil de un buen líder se encuentran, entre otras, habilidades para realizar un buen análisis para la toma de decisiones o gestionar adecuadamente las emociones de sus equipos. Pero… ¿conseguiría mejores resultados instando a sus colaboradores a realizar sus funciones desde lo emocional?

Todo estaba en contra. Con unas nefastas primera y segunda jornadas que lo situaron 4 puntos abajo (10 a 6, una diferencia que nunca se había podido remontar en terreno contrario) era el momento de buscar una extra-motivación con la que afrontar el último y definitivo tercer día.

Así fue como el equipo europeo de la Ryder Cup 2012, capitaneado por Txema Olazabal, encontró en el fallecido Seve Ballesteros el factor motivante que les llevó a “dar el 120%” según palabras de Olazabal. Una conjura de todo el equipo europeo para conseguir una remontada milagrosa y que invocó al espíritu ganador de Seve tocando en lo emocional (la razón indicaba que la situación sería irremontable).

La emoción limita a la razón, pero no se pueden separar. Una decisión preparada racionalmente (habiendo hecho un riguroso análisis de alternativas y sus consecuencias) se toma finalmente bajo los efectos de lo emocional. Bien infravalorando unas opciones, bien sobreponderando otras, la emoción es en última instancia la que decanta la decisión y sus consecuencias. Además, éxitos pasados retroalimentan la confianza en lo emocional para esta toma de decisiones (aprendizaje).

Sólo me queda la duda sobre Martin Kaymer, el cuestionado golfista autor del putt definitivo que otorgó la victoria al equipo europeo. ¿Aplicaría la emoción en su golpe final o la racionalidad innata que se le supone como buen alemán?

Resilia…que algo queda | Resilience… water under the bridge now!

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De mi pasado científico conozco que el término resiliencia define la cantidad de energía que un material almacena al deformarse elásticamente cuando se le aplica una tensión. Y no son pocas las tensiones que se están viviendo en las organizaciones como para no  acumular una buena cantidad de energía en uno mismo.

Del latín resilio (saltar hacia atrás o rebotar), son varias las acepciones de la palabra resiliencia. Aunque es ese “salto hacia atrás” para coger más y mejor impulso hacia delante al que me quiero referir hoy.

Convivir a diario con constantes dificultades, cambios, perturbaciones e inestables entornos, no resulta precisamente sencillo. Si además se suelen seguir los medios de comunicación (cualquiera de ellos) o incluso se observa la comunicación no verbal de los compañeros de transporte público, vecino o compañeros de trabajo, el panorama al que hay que sobreponerse se convierte en todo un reto.

Pero lejos de considerar la resiliencia como algo negativo para el profesional, quiero poner de manifiesto la enorme contribución que tiene en el éxito de la persona, en cualquier contexto, y el desarrollo de ciertas competencias saludables (afán de superación, resistencia a la frustración, orientación al cambio, autocontrol, compromiso y confianza…).

Bien entendida, la resistencia a situaciones de adversidad hace crecer personal y profesionalmente. De aquellas tensiones a las que nos sobreponemos, surgen elásticamente reacciones y capacidades incrementadas (aprendizaje y desarrollo) que nos proporcionan la capacidad de desenvolverse con mayor eficiencia en las situaciones adversas. Así que… resilia que algo queda!

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Because of my scientific background, I know the term resilience as the amount of energy which can be storable by a specific material when it becomes distorted in an elastic way when applying a tension. And far away from a few tensions, organizations are currently living a period of great tensions which contribute to accumulate a big amount of energy.

From latin resilio (to jump or rebound back), you can find several meanings of the word resilience. But today I am referring to move back to gather more and better impulse forward when I am saying “jump back”.

It is not exactly easy when you have to coexist every day with constant problems, changes, disruptions and unstable environments. In addition, if you usually follow the media (any one) or even you watch carefully the non-verbal communication coming from your fellows in public transport, neighbours or workmates, the outlook you have to recover from turns into a big challenge.

Far away from considering resilience as something negative for professionals, I want to highlight not only the enormous contribution in the individual success, at any context, but the development of some healthy competences (eagerness to better oneself, resistance to frustration, change orientation, self-control, commitment or confidence…).

The resistance to adversity situations, correctly understood, helps to grow in both ways, professionally and personally. When you get over tensions and adversities, automatically some increased reactions and abilities arise (learning and development) that allow us the capacity to performing in adverse situations with better efficiency. So resilience… water under the bridge now!